Según la Agencia Internacional de Energía, para el 2030 el consumo energético se incrementará un 50 por ciento. Al mismo tiempo, líderes globales se comprometieron en la COP 21 en París en 2015 a que tomarían las medidas necesarias para que la temperatura global no aumente más de 2 grados centígrados. ¿Cómo se pueden enfrentar estos retos?

Según Naciones Unidas, el 80 por ciento de la energía del mundo proviene de combustibles fósiles que liberan dióxido de carbono y otros contaminantes que se quedan en la atmósfera y contribuyen significativamente a los radicales cambios en la temperatura y clima global.

En Colombia, la demanda de energía seguirá creciendo a la par con los esfuerzos para proporcionar electricidad al 2 por ciento de la población que aún vive sin ella. Además, en nuestro país la generación de energía depende de recursos hídricos que sufren la inmediata consecuencia de la variabilidad climática.

Colombia tiene que cambiar la tendencia actual para cumplir con los compromisos que hizo con el mundo en la Conferencia de las Partes para reducir el 20 por ciento de sus emisiones de gases de efecto invernadero en los próximos 15 años.

Energía Sostenible para Todos (SE4ALL, por sus siglas en inglés), una iniciativa liderada por las Naciones Unidas y el Banco Mundial, ya ha puesto sobre la mesa las estrategias en las que se tienen que enfocar los países para lograr el uso eficiente de la energía y así avanzar en la mitigación contra los efectos del cambio climático.

La estrategia principal es apostarles a las fuentes de energía renovables como la energía solar, eólica y geotérmica.

También es importante lanzar programas que incentiven a las comunidades de escasos recursos a hacer sus propios proyectos de energías alternativas, tema en el cual instituciones de cooperación como USAID llevan trabajando en lugares como Chocó, la Sierra Nevada de Santa Marta y la Guajira hace casi una década.

Una medida clave para la disminución de gases de efecto invernadero es la iluminación de alta eficiencia. La IFC muestra como modelo una iniciativa pública-privada llamada en.lighten, a la cual apoya y que “se está expandiendo como un acelerador de SE4ALL”.

En este programa participan actualmente 55 países emergentes para definir las normas y políticas que permitan la introducción acelerada de tecnologías de iluminación.

Según cifras de en.lighten, la iluminación se lleva el 15 por ciento del consumo mundial de energía y el 5 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. “Un interruptor de eficiencia en la red mundial ahorraría más de 140 mil millones de dólares y reduciría las emisiones de CO2 en 580 millones de toneladas cada año (…) Pocas acciones podrían reducir las emisiones de carbono de forma barata y sencilla como la eliminación de la iluminación ineficiente, ya que es una de las maneras más eficaces y económicamente ventajosas para combatir el cambio climático”.

Algunos socios privados de esta iniciativa son Philips Lighting, Osram y el Centro Nacional de Prueba de Iluminación, de China.

También resulta imprescindible invertir en la modernización de electrodomésticos. Estudios de la IFC muestran que aires acondicionados, refrigeradores y ventiladores eficientes podrían evitar la emisión de 54 millones de toneladas de gases de efecto invernadero y ahorrar más 22 mil millones de dólares en facturas.

Promover la eficiencia energética para los edificios también resulta una medida importante, y reduce costos de manera notable. Cifras de Energía Sostenible para Todos en América Latina y el Caribe muestran que la instalación de tecnologías en edificios, hoteles y otros negocios reduciría sus costos y el consumo energético. El Banco Mundial calcula que se podrían evitar cerca de 23 Gt de CO2 entre 2015 y 2030.

Según el Banco Mundial, la clave es el uso de los recursos del mundo de forma sostenible, diversificar las economías y afrontar con éxito el reto de los cambios climáticos.

Un tema adicional es apostarle a la innovación: los retos del cambio climático exigen de creatividad y ciencia al servicio de la eficiencia. La inversión en innovación es parte ya establecida de la estrategia de crecimiento de las empresas en todo el mundo; el reto es ahora enfocar esas capacidades no solamente en la generación de valor en el sentido tradicional sino en el ahorro de energía y recursos a largo plazo. La inversión inicial puede en ocasiones resultar un obstáculo, pero la evidencia global indica que tanto los inversionistas como los grupos de interés hoy apoyan a las empresas que toman riesgos a corto plazo para asegurarse de ser competitivos a largo plazo.

La IFC proporciona herramientas para facilitar el avance del  sector privado.  Hasta ahora, ha financiado más de 2.700 MW de energía eólica , más de 1.200 MW de energía solar y cerca de 6.000 MW en energía hidráulica en lugares como China, India , Pakistán, Jordania , Sudáfrica , Chile y México.